La historia de Chaleco: de perro atropellado a perro de rescate.

Por: Alberto Peña (K-SAR).

¡Hola humano! Quiero contarte MI HISTORIA.

Hace poco más de un año me atropellaron en la recta a Cholula. Me lastimaron mi patita derecha y la cadera.  Una familia que pasaba por ahí se detuvo y me ayudó. Yo estaba asustado, tenía mucho dolor, quería morder a quien se acercaba, y ellos no sabían bien cómo hacerlo. Otra señora les dio un chaleco para que me pudieran agarrar y se quedó atorado en mi cuello. Así pudieron llevarme al doctor. De ahí se me quedó el nombre de CHALECO.

Mi recuperación fue lenta pero muy buena. La familia que me ayudó no podía pagar mi operación, pero sí mis curaciones y rehabilitación.

Tuve la fortuna de tener un excelente médico, apasionado por su profesión que me cuidó y me dio mucho cariño. Tanto que cuando finalmente me habían conseguido hogar temporal, él ya no pudo separarse de mí y decidió ADOPTARME.

Terminé de rehabilitarme sin tener ninguna secuela en mi patita; dijeron que sería un poco cojo, pero yo nunca me sentí así.

Ahora, yo ayudo a SALVAR VIDAS, como a mí alguna vez me ayudaron. El Dr. Alberto Peña, quien me adoptó, siempre me ha visto con mucho valor. Tanto es así que me entrenó para ser un PERRO DE RESCATE, pues además de ser veterinario es también paramédico.

Ahora, puedo compartir con él la aventura de AYUDAR A LOS DEMÁS.

Por favor, cuando veas a algún animal lastimado o abandonado no sigas de largo, no lo ignores…

TÚ NO SABES SI ÉL O ELLA SERÁ QUIEN TE SALVE LA VIDA CUANDO TÚ LO NECESITES.

¡Gracias! Atentamente: CHALECO.